viernes, 14 de junio de 2013

Llegó la hora de los negocios.




La aprobación, el día jueves 13 de junio, de una monumental concesión a una empresa de papel y a un empresario que vive en una zona marginal de Hong Kong, es la evidencia de que a la familia Ortega Murillo lo que más le interesa, en este momento, es el dinero, los negocios, la construcción de un imperio económico a costas del pueblo nicaragüense.

Los fondos venezolanos se están agotando y los Ortega Murillo tienen que echar mano de otros recursos.  Comenzaron su carrera "empresarial" con unos negocios de poca monta, luego avanzaron a comprar un hotel, empresas de comunicación, se adueñaron de plantas generadoras de energía eléctrica y se convirtieron en prestamistas del Estado de Nicaragua que les debe más de 200 millones de dólares, por el subsidio de la energía eléctrica.  Pero no es suficiente, ahora toca el turno a los negocios más grandes.

Es un rumor generalizado que "La Familia"  es la verdadera dueña de la empresa distribuidora de energia TSK y eso explica por qué, ahora hay que echar preso a los pobres que se pegan a la red para tener una o dos bujías, mientras le perdonan una deuda de 2 millones de dólares a la empresa. Y eso explicaría también que quien dirige el INE no quiera mostrar el memorando de entendimiento con esa empresa como si fuese un asunto de seguridad nacional y no uno de interés público.

Pero no ha sido suficiente.  "La Familia" ha concentrado poder total para usarlo. Ahora toca el turno a todo el país. La concesión "canalera" se receta todos los derechos sobre todo lo que se mueva en materia de infraestructura y se recetó una gran pistola para ponerla en la cabeza de los propietarios que tengan propiedades o empresas del antojo de "La Familia". 

No se necesita ser muy avispado para adivinar que el señor Wang Jing es un simple presta nombre de los intereses de Ortega y su familia. Si no, ¿cómo aceptaría el gobierno que alguien que tiene una microempresa en China, más pequeña, mil veces más pequeña, que los intereses empresariales, por ejemplo, de Carlos Pellas, pueda haberse quedado con semejante concesión?

Alguien que se roba cuatro elecciones en fila, que mantiene en la ilegalidad las instituciones públicas, que ha coartado la libertad de expresión y reprime con sus esbirros a todo el que quiera oponérsele, que lanza los antimotines contra toda protesta social, que mantiene su poder sobre la base de la corrupción masiva.  Alguien que pasó por encima de la Constitución para instalarse en el poder y que ha manejado centenares de millones de dólares de los fondos venezolanos como dinero de su bolsillo, no tiene ningún empacho en recetarse un giganteco trozo de Nicaragua, dónde, según lo que los orteguistas aprobaron, no habrá ni ley, ni autoridad nacional.

Llegó la hora de los negocios.  La misma que vio Somoza cuando Managua fue destruida y se quedó con cuanto negocio encontró en el camino. Ya sabemos lo que viene.  Como me decía ayer un amigo que vende periódicos en un semáforo de Managua: "este salió peor que Somoza". Y ahora, como entonces, lo que tenemos que hacer es detenerlos.  Detenerlos, mediante la organización, la protesta, la lucha cívica de todo el pueblo.

1 comentario:

  1. Nicaragua está asentada en tierra movediza, lo que requiere hacerse una importante pregunta. ¿Hsta qué punto la inmensa socavación del territorio nacional para la construcción de un canal interoceánico contribuiría a generar movimientos telúricos de enormes consecuencias negativas para el país? Este es un tema que requiere de análisis científicos serios y sofisticados, que trasciende por mucho los conocimientos de quienes están supuestamente a cargo del tema de un canal interoceánico de mucha más envergadura que el de Panamá.

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