miércoles, 28 de marzo de 2012

Oposición verdadera o pacto.

Daniel Ortega encontró una manera para que altos funcionarios de distintos Poderes del Estado coman de su mano. Inventó un decreto, robándose la función de elegir a esos funcionarios que la Constitución le concede exclusivamente a la Asamblea Nacional.  Una más de sus ilegalidades. Y aunque ahora producto del fraude electoral de noviembre del año pasado, tenga una mayoría tipo aplanadora en el parlamento, no quiere que esos altos funcionarios le deban algo a sus diputados.  Quiere que la deuda sea con él, sin intermediación alguna.

Y cobra esa deuda con creces: en la Corte Suprema de Justicia,  magistrados legales y usurpadores le inventaron un adefesio legal para argumentar, contra la Constitución, que podía reelegirse.  Los usurpadores del Poder Electoral le entregaron un enorme fraude y le preparan uno nuevo en las elecciones municipales de este año. Los antiguos contralores, convertidos también en usurpadores, son incapaces de ver la mega corrupción del régimen de Ortega.

Y ahora, se agregan nuevos usurpadores en el sistema judicial y el hasta hace unos días Fiscal General de la República, se suma campantemente a esa lista de quienes ocupan un cargo ilegalmente y están instalados en el puesto de forma indefinida, hasta que Ortega quiera, atenidos a su poder ilegal e ilegítimo. Ellos están conscientes que tienen que seguir pagando un alto precio por los favores recibidos.  Solamente el magistrado Sergio Cuarezma, ha cumplido con su deber, abandonando el cargo cuando ha concluido su período, rechazando el caliz envenado y salvando la dignidad del servicio público en el país. 

Con los usurpadores, Ortega ha aplicado su vieja lógica: "chancho vos, chancho yo, chanchos todos", es decir, todos enchanchados, cómplices en el delito cometido contra la Constitución y los derechos del pueblo nicaragüense, en la ilegalidad, en la violación al Estado de Derecho.  

Es imposible cerrar los ojos a esa realidad.  Cualquier solución a los problemas del país pasa por poner estos temas en la agenda nacional, para que se rectifique, para que el país vuelva al cauce de la legalidad, para que los usurpadores abandonen los cargos a los que están aferrados, para que se convoquen elecciones verdaderamente limpias y transparentes, para que el pueblo nicaragüense vuelva a hacer uso de sus derechos.

Sin duda, Ortega busca un nuevo pacto y nuevos pactistas.  El orteguismo necesita el pacto para sobrevivir y pretende encontrar fuerzas políticas que legitimen todo, que bendigan lo actuado o que se lo traguen a cambio de algunas prebendas, igual que antes lo hizo Alemán.  Pero, la oposición que espera el pueblo nicaragüense es una que haga lo contrario.  El pueblo nicaragüense quiere una oposición que rechace las tentaciones pactistas y el derrotismo, que presente un programa para hacer que Nicaragua se enrumbe en la democracia y la estabilidad, que convoque a la unidad y a la movilización popular.

Ojalá la Semana Santa sirva para la reflexión de todos, para reafirmar la voluntad de no hacer con Nicaragua, lo que hizo Pilatos con Jesús: condenarlo a muerte y lavarse las manos.   

miércoles, 21 de marzo de 2012

Ataque de piratas.

Un verdadero ataque de piratas sufrió la empresa previsional Médicos Unidos por quienes ambicionaban su cuota de afiliados del INSS.  Primero fue objeto de una trampa tendida por una empresa de servicios financieros quien utilizó la información de su cliente para liquidarlo y favorecer sus propios intereses y los de sus socios.  Luego sufrió la invasión de sus instalaciones por los nuevos dueños, empresarios de la previsional Cruz Azul, miembros de una argolla del orteguismo, que se quedó con la cuota de afiliados y por supuesto con el dinero que eso supone.

De estos hechos podemos hacernos varias preguntas: ¿Quién se atreverá a hacer negocios con esa empresa de servicios financieros que le jugó sucio a su  propio cliente? ¿Qué va a hacer la Superintendencia de Bancos con ese manejo delictivo propio de la piratería financiera?  En algún lugar del Código Penal hay una sanción que se le puede aplicar a ese asalto y le correspondería a la Superintendencia, al menos investigar.

Y aquí la otra pregunta: ¿Quien defiende los derechos de los asegurados y los trabajadores? Pues en el asalto a Médicos Unidos, los enviados de Cruz Azul sacaron a pacientes recién operados, sin miramiento alguno, despidieron al personal médico, de enfermería y otros sin más trámites, ocuparon los papeles de los pacientes sin ningún recato.

El INSS debería velar por el buen servicio y la protección de los asegurados, pero sus autoridades se han convertido en cómplices de los piratas de la salud del orteguismo. Y si alguien afirma que es que Médicos Unidos tenía problemas de calidad, entonces ¿por qué el INSS no actuó como corresponde para proteger a los asegurados?

El INSS está permitiendo y siendo cómplice de la conformación de un monopolio previsional que solamente afectará a asegurados y aseguradas, que irán perdiendo su derecho a escoger quien les atiende mejor.  Ya se habla en los pasillos de Cruz Azul que la siguiente víctima es el Hospital Bautista y que después viene otra y otra previsional más, hasta que sólo queden los consagrados del orteguismo. Por su parte, el MITRAB, bien gracias, no se da por aludido con la múltiples y numerosas violaciones a los derechos de los trabajadores y trabajadoras de Médicos Unidos, como no se dio por aludido con la violación a los derechos laborales de todos los que el régimen de Ortega ha despedido.

Esta es la naturaleza del régimen.  El orteguismo quería el poder total para usarlo para el enriquecimiento de una nueva oligarquía. Es una realidad que ya no pueden, ni quieren disimular.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Albarda sobre aparejo.

"Albarda sobre aparejo",  decía mi mamá para referirse a ese tipo de situaciones que duplican una carga, un problema, un malestar.  Así estamos los nicaragüenses con el alza de los precios de la energía eléctrica, de los combustibles, los alimentos básicos y del transporte. 

Todos los domingos esperamos la nueva alza en los combustibles que afecta a quienes dependen de sus vehículos para trabajar y para transportar cargas de productos. Y quienes acudieron a realizar sus compras esta semana se encuentran con el alza en los precios de la libra de pollo, del arroz, de los huevos, el queso y otros productos.  Los repollos están tan caros que están a punto de desaparecer del vigorón y del baho. 

Y ahora, como si lo anterior fuese poco, viene el alza del transporte interurbano.  Miles de personas dependen del transporte interurbano para vivir.  Los que viajan diario a sus trabajos, los campesinos que llevan sus productos a vender a los mercados en las cabeceras municipales y departamentales, los que lo  utilizan para hacer distintas diligencias y los miles de estudiantes que lo usan para acudir a las universidades.  Todos están sufriendo el incremento del 15% que aprobó el régimen orteguista y que va a encarecer más aún otros productos. Y los transportistas afirman que con ese incremento pierden.  El año pasado los diputados del MRS introdujeron un proyecto de ley para enfrentar las alzas en los combustibles, pero la bancada orteguista lo engavetó pues, aunque le convenía a los nicaragüenses, no les convenía a ellos. 
 
Ortega encaramado en el poder de manera ilegal e ilegítima, exhibe una particular sordera, pues las alzas no le afectan.  Su caravana de vehículos no padece el alza de los combustibles y sus fondos son ahora tan enormes que el alza en los precios de los alimentos, no le molestan. Y seguramente le ayudan los fondos venezolanos que nadie sabe con certeza en qué y cómo se están utilizando, pues a la hora de estas necesidades, el pueblo no los ve. 

¿Dónde y cómo se están usando los fondos venezolanos? es seguramente la misma pregunta que se hacen los desmovilizados del Ejército y antiguos cachorros que siguen ampliando su protesta en el país, los ancianos que demandan sus pensiones mínimas a las que tienen derecho y los que amanecieron pagando más caro el pasaje en los buses.

Son los desmovilizados los que están mostrando el camino al pueblo nicaragüense. La única forma de enfrentar lo que está sucediendo es mediante la protesta social, cada vez más amplia y cada vez más fuerte. Apoyemos todos las protestas de todos, pues es nuestra única vía de solución a los problemas de Nicaragua.