miércoles, 14 de marzo de 2012

Albarda sobre aparejo.

"Albarda sobre aparejo",  decía mi mamá para referirse a ese tipo de situaciones que duplican una carga, un problema, un malestar.  Así estamos los nicaragüenses con el alza de los precios de la energía eléctrica, de los combustibles, los alimentos básicos y del transporte. 

Todos los domingos esperamos la nueva alza en los combustibles que afecta a quienes dependen de sus vehículos para trabajar y para transportar cargas de productos. Y quienes acudieron a realizar sus compras esta semana se encuentran con el alza en los precios de la libra de pollo, del arroz, de los huevos, el queso y otros productos.  Los repollos están tan caros que están a punto de desaparecer del vigorón y del baho. 

Y ahora, como si lo anterior fuese poco, viene el alza del transporte interurbano.  Miles de personas dependen del transporte interurbano para vivir.  Los que viajan diario a sus trabajos, los campesinos que llevan sus productos a vender a los mercados en las cabeceras municipales y departamentales, los que lo  utilizan para hacer distintas diligencias y los miles de estudiantes que lo usan para acudir a las universidades.  Todos están sufriendo el incremento del 15% que aprobó el régimen orteguista y que va a encarecer más aún otros productos. Y los transportistas afirman que con ese incremento pierden.  El año pasado los diputados del MRS introdujeron un proyecto de ley para enfrentar las alzas en los combustibles, pero la bancada orteguista lo engavetó pues, aunque le convenía a los nicaragüenses, no les convenía a ellos. 
 
Ortega encaramado en el poder de manera ilegal e ilegítima, exhibe una particular sordera, pues las alzas no le afectan.  Su caravana de vehículos no padece el alza de los combustibles y sus fondos son ahora tan enormes que el alza en los precios de los alimentos, no le molestan. Y seguramente le ayudan los fondos venezolanos que nadie sabe con certeza en qué y cómo se están utilizando, pues a la hora de estas necesidades, el pueblo no los ve. 

¿Dónde y cómo se están usando los fondos venezolanos? es seguramente la misma pregunta que se hacen los desmovilizados del Ejército y antiguos cachorros que siguen ampliando su protesta en el país, los ancianos que demandan sus pensiones mínimas a las que tienen derecho y los que amanecieron pagando más caro el pasaje en los buses.

Son los desmovilizados los que están mostrando el camino al pueblo nicaragüense. La única forma de enfrentar lo que está sucediendo es mediante la protesta social, cada vez más amplia y cada vez más fuerte. Apoyemos todos las protestas de todos, pues es nuestra única vía de solución a los problemas de Nicaragua.  

1 comentario:

  1. ¿De todos? Está bien protestar por las causas que creamos justas. Pero no juntarnos con "cualquiera" para "protestar cualquier cosa". Creo yo.

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