jueves, 2 de febrero de 2012

Elecciones municipales transparentes y democráticas.

Dentro de unos días se hará la convocatoria para la realización de las elecciones municipales en noviembre de este año 2012.  Muchos se preguntan si la oposición, representada en la Alianza PLI,  participará o no en estas elecciones.  Nadie se haría esa pregunta si el sistema electoral fuese una institución seria e imparcial.  Pero, no lo es.

Todos conocemos que en las elecciones municipales de 2008 hubo un gran fraude que le dió al orteguismo el control de la mayoría de las alcaldías del país, incluyendo Managua. Luego, en las elecciones presidenciales y de diputados en noviembre del año recién pasado, el fraude fue aún mayor, alcanzando proporciones vergonzosas y dándole a Ortega, candidato ilegal, una victoria falsificada y el control de una aplanadora en la Asamblea Nacional.

Para hacer esos fraudes, Ortega se auxilió de magistrados ilegales que administran el Poder Electoral.  Ellos movieron todo lo necesario y concedieron a Ortega la "victoria" que quería.  Fue tan grande el robo de las elecciones que todavía no han podido publicar los resultados de cada Junta Receptora de Votos.

Cualquiera, sin ser adivino, puede saber el resultado de una elección municipal con el mismo Consejo Electoral, con los mismos magistrados ilegales, con el mismo control del orteguismo sobre el aparato electoral y sobre las mesas electorales. Ya lo anunció alguien de la cúpula orteguista, van por las 153 alcaldías y, como dice un amigo, Ortega si lo quiere y se lo pide al Consejo Electoral, podría resultar con el control de las alcaldías de Danlí y El Paraíso en territorio hondureño.

Es evidente que la pregunta no es si la oposición irá a las elecciones municipales, sino si habrán elecciones municipales transparentes y democráticas.

Hay quienes piensan que si Ortega le cede a la oposición tres magistrados en el Consejo Supremo Electoral, eso sería suficiente. Tal vez lo sea para quienes piensan exclusivamente en cargos o prebendas, pero no para lograr elecciones municipales limpias, libres, transparentes y democráticas.

Lograrlas debe ser el objetivo principal y solo será posible cambiando a la totalidad de los magistrados ilegales del Consejo Supremo Electoral, eligiendo personas independientes, honestas, que quieran a Nicaragua y que no estén controlados por partidos políticos. Además, habrá que reformar la ley electoral para eliminar el control orteguista de las mesas electorales y del aparato electoral.

Esas y otras condiciones han sido señaladas por las misiones de la OEA y la Unión Europea. Son los cambios mínimos a realizar.  Menos que eso, solamente dará como resultado un nuevo fraude, más masivo y más descarado que el de noviembre pasado y un Ortega satisfecho de haber burlado, de nuevo, la decisión del pueblo nicaragüense. 

3 comentarios:

  1. Estoy seguro que el dictador Ortega no hara elecciones municipales limpias, igualito o peor que las anteriores, y es que... qué oposicion se lo exijira???

    ResponderEliminar
  2. El problema aqui es que TOOOODOS estamos esperando que "alguien" haga algo y al final nadie hace nada.
    En estos momentos El presidente de facto que tenemos debe estar barajando a quien poner si se logra concretar la sustitución de los magistrados, ya conocemos sus trucos.

    ResponderEliminar
  3. Desgraciadamente, el orteguismo no esta en proceso de refexion, ni de concienciacion....hacer algo es armarse y deponerlo con balas....
    y nadie quiere morirse....Los que daban la vida por sus ideales ya no estan y los que estan son poquisimos....se necesitan 20.000 hombres y mujeres....
    ....esto es duro de aceptarlo , pero ya no hay caminos.....

    ResponderEliminar

Haga sus comentarios con libertad y respeto. Aquellos comentarios con lenguaje ofensivo para cualquier persona son suprimidos automáticamente.